Cala Puntalejo

Playa de la Cala Puntalejo con marea baja al pie del acantilado

La Cala Puntalejo es la pequeña cala de baño, casi privada y muy conocida, que queda justo al lado de la casa en Conil de la Frontera. Unos 180 metros de arena entre acantilados ocres – resguardada, tranquila y a solo 100 metros de Casa Puntalejo. La casa lleva su nombre por algo.

Por qué esta cala es distinta

Todo depende del viento. Cuando sopla el levante – ese viento seco de poniente a poniente que arruina días enteros de playa en la Costa de la Luz – los acantilados hacen de muro. Mientras en la playa abierta la arena vuela en horizontal, en la Cala Puntalejo se está bien. Los de aquí lo saben y organizan sus días de playa en consecuencia.

La marea lo cambia todo

Con marea alta queda una franja estrecha de arena. Con marea baja el Atlántico deja al descubierto una amplia plataforma rocosa con charcas entre los huecos – agua clara, algas, cangrejos pequeños: una tarde entera para los niños. Con la marea baja también se puede pasar caminando a la Playa de Fuente del Gallo, con la que la cala queda comunicada.

Las rocas obligan a nadar con precaución, sobre todo con la marea entrando. Unos escarpines resuelven buena parte del problema.

Búnker y fósiles marinos

En el extremo sur hay un búnker del siglo XX integrado en la roca, hoy batido por el agua. En las paredes del acantilado se conservan restos de fósiles marinos que revelan el origen geológico del enclave. Los grandes bloques desprendidos al pie proceden de la erosión basal, un proceso que sigue activo.

Búnker integrado en la roca en el extremo sur de la Cala Puntalejo

El Arroyo del Quinto

Un arroyo estacional, el Arroyo del Quinto, interrumpe la línea del acantilado y desemboca en mitad de la cala. Su cauce sirve además de camino de acceso a la playa. Tras un invierno lluvioso deja en primavera una lámina de agua poco profunda y templada – más popular entre los niños pequeños que el propio Atlántico.

Desembocadura del Arroyo del Quinto en la Cala Puntalejo

Sendero por los acantilados

Sobre la cala arranca un sendero que recorre el acantilado entre matorral mediterráneo, agaves y palmitos hasta la Cala del Aceite. En sentido contrario se llega al puerto pesquero de Conil y, más al sur, al Cabo de Trafalgar.

Vista sobre la cala hacia las casas blancas de la urbanización y Conil

Información práctica

Cómo llegar: hay aparcamiento a unos 150 metros, desde donde se baja una pequeña pendiente.
Servicios: papeleras y poco más – sin duchas, sin hamacas, sin chiringuito en la propia cala.
Socorrista: sin vigilancia.
Mejor época: primavera y principios de verano, cuando el acantilado florece y la playa está vacía. Y cualquier día de levante.

Casa Puntalejo está a unos 100 metros de la playa. Más sobre la casa en La Casa y más rincones de la zona en La Zona.